
Un año exigente, pero con potencial de gran calidad
Como hijo de agricultor, he crecido escuchando a mi madre decir que las dos estaciones clave para una buena productividad agrícola son el otoño y la primavera. Este año, la naturaleza ha cumplido ese patrón, pero también nos ha recordado que, en el campo, los excesos nunca son buenos aliados.
«En el campo, los excesos nunca son buenos aliados.»

Pluviometría del ciclo: Marzo: 85 l/m², Abril: 70 l/m², Mayo: 36 l/m², Junio: 80 l/m².
Estas cifras, unidas a una brotación algo más temprana de lo habitual, han provocado un desarrollo vegetativo muy vigoroso. La viña ha generado una gran masa foliar, ideal para madurar la uva, pero también más propensa a enfermedades si no se maneja con precisión.
«Estamos ante un desarrollo vegetativo muy vigoroso, que si bien es ideal para la maduración, también aumenta el riesgo de enfermedades.»
El protagonista indeseado del año: el mildiu
Las condiciones de alta humedad y temperaturas medias han favorecido la aparición del mildiu, el hongo más temido por los viticultores esta campaña.
La gestión en campo ha sido intensa: hemos trabajado a fondo la vegetación para mantener la uva lo más aireada posible y asegurar así la eficacia de los tratamientos.
«La gestión en campo ha sido intensa: hemos trabajado a fondo la vegetación para mantener la uva lo más aireada posible.»
Ciclo vegetativo y previsión de vendimia
La brotación, especialmente en chardonnay, fue algo adelantada, pero el resto del ciclo se ha desarrollado dentro de lo habitual. Julio ha sido más fresco de lo normal, lo que ha favorecido el trabajo de la planta gracias a las reservas hídricas acumuladas.

«Julio ha sido más fresco de lo normal, lo que ha favorecido el trabajo de la planta gracias a las reservas hídricas acumuladas.»
También hemos observado una fertilidad más baja en las yemas, lo que se traduce en menos racimos por cepa y, además, de menor tamaño.
La combinación de clima fresco, reservas de agua y menor carga de fruto podría acortar el periodo de maduración y adelantar ligeramente el inicio de la vendimia.
Conclusión:
Estamos ante un año complicado, marcado por la presión del mildiu, la elevada pluviometría y una menor fertilidad natural. Sin embargo, si el trabajo en campo ha sido constante y riguroso —como lo ha sido en Bodegas Manzanos—, podemos esperar una cosecha más escasa, pero de una calidad extraordinaria.
🖋 Por Borja Ripa, enólogo y director técnico de Bodegas Manzanos






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